Un adelantado a su tiempo
Periodista Días después de que le otorgaran la Creu de Sant Jordi en el 2005, le llamé para hacerle una entrevista y respondió: "¿No crees que es hora de palmarla?". Estaba en cama con lumbago, con la voz apagada y el ánimo derrotado. Además de locutor revolucionario, heterodoxo e inclasificable, fue el pionero de los festivales en el antiguo Pabellón de los Deportes de la Gran Vía, que abrieron una nueva promoción pública de la música ligera. El pabellón se llenaba los domingos hasta la bandera y después invitaba a los artistas a unas vacaciones en Mallorca, fletando un avión por su cuenta, hasta que se acababa el dinero recaudado. Así fue de generoso y desprendido Don Pollo. Bohemio impenitente, hombre de ideas y personaje de difícil encaje en la sociedad de las ondas, Arribas Castro, fue pionero en la radio anquilosada del franquismo por su estilo rompedor. Un adelantado a su tiempo y un líder en la promoción de artistas. Su vida sentimental estuvo unida ocho años a la de Isabel Gemio. Cuando los lazos afectivos se rompieron, él se jubiló de la vida, se escondió tras la barba canosa y desapareció de la radio, encerrado en un retiro vital y una triste dejadez personal, cuando andaba por el Eixample sin que le reconocieran, yendo a ninguna parte. Noticia publicada en la página 84 de la edición de 18/2/2006 de El Periódico - edición impresa.
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